Adiós 2020 y gracias por las cosas buenas

Adiós 2020 y gracias por las cosas buenas

Cierro los ojos y pienso en todas las cosas maravillosas que me sucedieron en el 2020. Aunque muchos quizás no quieren recordar este año tan caótico que cambió nuestras vidas, pero siempre hay algo nuevo para aprender en la adversidad y créanme que eso lo sé muy bien.

Y bien voy a contarles una gran bendición que recibí este año, me comprometí con el amor de mi vida, Marco Antonio Bustillos Quiroz. Él y yo habíamos sido amigos durante mucho tiempo porque nos conocimos en la iglesia donde asistimos, y eso es maravilloso porque ambos amamos servir a Dios.

Mi amado preparó una gran sorpresa para mi. Recreó el jardín de la libélula muy bonito, me escribió y dedicó una canción. Además, me sorprendió con una ramo de flores artificiales y chocolates en forma de corazón; así que ahí estaba una cajita roja, cuando la abrí él se arrodilló y me pidió matrimonio.

Yo lloré de la emoción y le dije que ¡Sí!. Ahí empezamos a escribir nuestra historia de amor hacia la eternidad. Fue un momento muy especial que guardo en mi corazón.

Toda mujer merece ser tratada como una princesa y que un buen hombre pueda ver la grandeza de su corazón para cuidarla, amarla, respetarla y dejarla cumplir sus sueños.

Eso recordé cuando veía a mi amor, sus ojos irradiaban felicidad y se notaba la sinceridad en sus palabras. Cuando lo abracé me sentí feliz y segura.

Porque la inteligencia se allega a la inteligencia; la sabiduría recibe a la sabiduría; la verdad abraza a la verdad; la virtud ama a la virtud; la luz se allega a la luz; la misericordia tiene compasión de la misericordia y reclama lo suyo; la justicia sigue su curso y reclama lo suyo; el juicio va ante la faz de aquel que se sienta sobre el trono y gobierna y ejecuta todas las cosas.

Doctrina y Convenios 88:40

Cuando agendamos en el Registro Civil nuestro matrimonio la pandemia aún no había llegado al país. Queríamos casarnos en el mes de abril el día 13, viajar al templo el siguiente día, invitar a nuestros seres queridos y amigos, pero no pudimos hacer eso.

Empezó la cuarentena, todos permanecimos en casa y solo utilizábamos los medios digitales para comunicarnos. Eso nos causó un poco de tristeza aunque nos ayudó a permanecer más unidos hasta le escribí un fragmento titulado: «Contigo en la distancia»

Pasaron los meses y finalmente en el mes de mayo nos llamaron para reagendar nuestra fecha de matrimonio para el 5 junio de 2020. Nos alegramos mucho, pero empezó el corre y corre para nuestro gran día.

Nuestras familias y amigos cercanos nos ayudaron con los preparativos; así cumplimos nuestra meta.

Fue increíble que un medio de comunicación local se interesó en nuestra historia y salimos en el periódico.

Caminar contigo de la mano por toda la eternidad es mi ansiado sueño.

Ana Verónica Parra

Ahora les contaré una de las bendiciones más grandiosas; porque la considero como un milagro en mi vida. Un año antes de ser novia de mi esposo, me realicé chequeos médicos por los fuertes cólicos menstruales que tenía cada mes desde que fui señorita.

Siempre debía tomar medicina o ir al hospital porque el dolor era muy fuerte. Cada médico que visitaba me decía diferentes diagnósticos así que eso me preocupaba, pero en mi última cita médica me dijeron que tenía ovarios poliquísticos y que era muy difícil quedar embarazada.

Cuando escuché eso me puse muy mal porque mi sueño de ser madre se vio frustrado.

Yo amo mucho a los niños por su inocencia y porque sus corazones son tan nobles que me enternecen, por esa razón, decidí escribir cuentos como «La Libélula Púrpura» y ahora no podía leer todo lo que había escrito a mi futura hija o hijo.

Todo esto le conté a mi esposo y él me dijo que no importaba que en la otra vida nuestro Padre Celestial nos bendeciría con muchos hijos, y eso me llenó de calma.

Bueno, igual yo siempre oraba a mi Padre Celestial que me considerara ese regalo cuando sea el momento adecuado.

Y así supimos de la existencia de nuestra hija, después de 3 meses de casados. Lloramos de la felicidad y nos sentimos muy agradecidos con Dios.

“Cada oración verídica y sincera es un eslabón más que se suma a la armadura de hierro… Una de las maneras más importantes de vestirnos con la armadura de Dios es asegurarnos de que la oración —una oración ferviente, sincera y constante— sea parte de nuestra vida cotidiana”

Élder M. Russell Ballard

Y finalmente te cuento sobre la experiencia más especial de nuestras vidas. Gracias al apoyo de nuestros amados líderes pudimos viajar al Templo de Guayaquil para sellarnos como una familia eterna, nos sentimos inmensamente agradecidos porque es el mejor regalo que le podemos dar a nuestra April Fiorella.

Pues si te encuentras desanimado/a porque aún no consigues cumplir tus metas, descuida sigue trabajando con pasión y en el momento menos esperado llega todo.

Aprendí que se debe hacer un gran sacrificio para recibir una gran bendición.

  • Te animo a que puedas enumerar todas las cosas buenas que tuviste en este año. Siempre hay algo bueno para agradecer.
  • Me despido y espero que ya empieces a escribir en tu libreta todas las metas que tienes para el 2021.
  • Nos leemos pronto.

Escrito por:

anaveronicap

Soy Ana Verónica Parra estudié Comunicación Social en la PUCESD y amo mi profesión. I ❤️ Jesucristo | Esposa | Futura Mamá |Comunicadora | Emprendedora I ✍Escritora 📲CMO en @marbusttechnology

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