Me gustaría que él fuera un poco como yo, medio despistado en las cosas materiales, fiel en sus convicciones, creencias y metas, amoroso a pesar de las cosas que hayan lastimado su alma, pero sobre todo quiero que el vea a través de mis ojos como soy  y me acepte así con mis imperfecciones. Estoy muy segura que yo también amaré las suyas. La única promesa que quiero que cumpla es: ser siempre mi amigo, mi amante, mi esposo, mi desconocido para que cada día me vuelva a enamorar. 

  • Memorias – 2010

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